Cómo los próximos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU pueden centrar la economía solidaria | Trimestral sin fines de lucro

Humanity@Work&Life: Volumen dos: Nuevas direcciones para la economía social
Crédito de la imagen: Editor Oak Tree Press

Esta cita apareció primero. Humanity@Work&Life Volumen 2: Nuevas direcciones en la economía social (Oak Tree Press, 2025. Distribuido en EE. UU. por Worx), Christina Clamp y Michael A. Editado por Peck et al. Reimpreso aquí con permiso.

A medida que avanzamos más allá de 2030, es fundamental repensar cómo medimos el progreso y el desarrollo.

Este extracto del capítulo «Definición de una nueva estrategia de desarrollo para después de 2030: el potencial transformador de la economía social y solidaria» acompaña la entrevista de Clamp. NPQSteve Dubb.

Se agregó hipervínculo para mayor claridad.


A medida que avanzamos más allá de 2030, es fundamental repensar cómo medimos el progreso y el desarrollo. La dependencia actual del PIB (Producto Interno Bruto) como indicador dominante del desempeño económico ha sido criticada por no reflejar plenamente las medidas de bienestar humano, equidad social y sostenibilidad ambiental. Investigaciones y debates políticos recientes, incluida la iniciativa ‘Más allá del PIB’ de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), señalan la urgente necesidad de desarrollar métricas alternativas.

Estos nuevos marcos de medición deben tener en cuenta las actividades no comerciales, la distribución cualitativa del crecimiento económico, la sostenibilidad ambiental y el bienestar subjetivo. El Índice de Desarrollo Humano (IDH), el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), el Índice de Vida Mejor (BLI), la Felicidad Nacional Bruta (FNB) y el Índice de Progreso Social (IPS) ofrecen ejemplos de indicadores del bienestar humano. Además, los indicadores orientados a la sostenibilidad, como el Índice de Progreso Genuino (IPG), el Índice de Riqueza Asequible y el PIB Verde, proporcionan los ajustes necesarios para reflejar los costos ambientales y sociales.

La agenda 2030 post-2030 también debería reafirmar que los derechos humanos son valores centrales que sustentan el desarrollo.

Los indicadores de desempeño de desarrollo sostenible desarrollados por UNRISD (Instituto de Investigación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social) proporcionan un marco innovador y auténtico diseñado específicamente para medir el desempeño sostenible de las organizaciones de ESS (economía social y solidaria). El marco SDPI integra dimensiones económicas, sociales y ambientales basadas en los valores de igualdad, solidaridad y gobernanza democrática. A diferencia de los indicadores tradicionales, el SDPI captura el impacto colectivo y territorial de las iniciativas de ESS, proporcionando a los responsables de políticas, a los profesionales y al público una herramienta integral para evaluar cómo las organizaciones de ESS contribuyen al desarrollo sostenible y al bienestar de las personas y del mundo.

Para la ESS, el desarrollo de nuevas herramientas de medición es esencial para realizar plenamente su contribución al progreso social. Los indicadores tradicionales no tienen en cuenta el valor social, ambiental y colectivo creado por las iniciativas de ESS. Se deben realizar más esfuerzos para cocrear metodologías de medición que integren el bienestar, la equidad y la sostenibilidad y reflejen los valores y principios únicos de la ESS. El establecimiento de tales métricas no sólo confirmará la importancia de la ESS para el desarrollo, sino que también ayudará a desarrollar políticas para promover y escalar su impacto.

Fortalecimiento de los Valores Fundamentales del Desarrollo: Derechos Humanos

La agenda 2030 post-2030 también debería reafirmar que los derechos humanos son valores centrales que sustentan el desarrollo. Las políticas económicas neoliberales y los enfoques orientados al mercado a menudo conducen a la violación o negligencia de los derechos económicos y sociales, especialmente los derechos de los grupos marginados. En este contexto, la economía social y solidaria presenta un modelo económico alternativo basado en la protección e implementación de los derechos humanos.

Según un estudio reciente de UNRISD, la ESS prioriza los principios de redistribución, interacción y sostenibilidad ecológica. Estos principios abordan directamente las desigualdades estructurales y las externalidades negativas de los sistemas económicos neoliberales que históricamente han socavado los derechos humanos. Al organizar actividades económicas para el bien común, los objetivos sociales y la protección ambiental, la ESS crea un entorno propicio para la realización de los derechos económicos y colectivos.

Además, la ESS contribuye activamente a la protección de los derechos de las mujeres, los niños, las minorías étnicas, los pueblos indígenas, las personas con discapacidad y los trabajadores informales. A través de su gobernanza democrática, finanzas solidarias e iniciativas económicas de base, la ESS empodera a estas comunidades para participar en la toma de decisiones económicas y mejorar sus condiciones sociales y económicas. Al hacerlo, la ESS implementa los derechos humanos en la actividad económica y crea comunidades relevantes, inclusivas y basadas en los derechos.

Carmela Aranda

Acerca de Carmela Aranda

Carmela Aranda sociedad anónima cerrada es una asociación sin fines de lucro que ayuda y maneja el tema de los libros y cierres de mes que sepan como suplir en las empresas.

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